Atiné en instantes a observar el problema, que según las instituciones y fuerzas públicas del país, se dice que fue una quema ilegal que afectó a la zona y finalmente trataron de investigar lo sucedido.
Recordé las palabras del Dr Allium que me dijo antes de morir:
"Jamas estarás tranquilo ahora desde que mis hepáticas y helechos pirrogénicos actuarán en función de destruir por parte lo que tanto amas justiciero..."
Descarté todo tipo de presencia de plantas chronométricas, ya que por lo que tuve entendido, estas especies sólo amenazaban la ciudad, pero me equivoqué.
-¡¿Porque estas plantas malditas atacan todo?!. Me preguntaba con rabia e impotencia.
-Me enfurece saber que abusan de personas inocentes para acudir a este tipo de atrocidades. -¿Cual es el afan de destruirlo todo?.
Me dejé de hacer preguntas y me decidí actuar de una vez.
El momento en que finalmente me decidí entrar en acción, me dirigí directamente hacia los espectros que enviaban cobardemente los musgos pirrogénicos que provenían de su corteza que contenían un parénquima* con alto contenido de lignina, pero los pude destruir con un sólo puño en el momento que pude llegar a la ciudad a través de un helicóptero camuflandome como un espía sin que se dieran cuenta.
Al poder destruir sólo un espectro, se acabaron todos de un solo ataque, como si todos los espectros que provocaron el desastre, fuesen uno solo y se propagaban por mitosis, pero seguían siendo un sólo individuo.
-¡Que tipo tan extraño!. Me lo meditaba en voz muy baja.
Pero en un momento, un musgo maligno se agranda convirtiendose en una Hepática Negra que se insertaba en un arbol quemado que escribió una frase con letras fogantes que decían los siguiente:
"Rindete, el justiciero vegetal debe rendirse a los pies de los nuevos habitantes de este planeta..."
-¡Da la cara y enfrentemonos, que no te tengo miedo!. Le respondí.
-¡No te tengo miedo! y si te queda Clorofila. ¡Preparate porque vas a sangrar, seas quien seas!.
Me dí cuenta el verdadero motivo por el cual no le temo a ningún ser extraño.
El Aura del Ficus me acompaña día a día, por cada flexiones y abdominales que hago en mi rutina de ejercicios, siento un aura que proviene de mi Ficus que se encuentra en mi hogar, que me cuida en todo momento, porque mis plantas saben muy bien que las cuido fielmente y que ellas confían en mí.
*Tejido vegetal que acumula energía y contiene células de reserva que producen los tejidos de lignina en los tallos leñosos.


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